La importancia de las enzimas digestivas

La importancia de las enzimas digestivas

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Las enzimas son un tipo de moléculas formadas a partir de unas proteínas específicas. Son vitales para todos los procesos bioquímicos del organismo, ya que actúan como catalizadores. Son importantes para una óptima digestión y absorción de nutrientes. Pero esos no son todas sus funciones y beneficios. Las enzimas realmente son necesarias para la mayoría de las funciones celulares y procesos biológicos.

Las enzimas digestivas tienen una importancia muy grande en lo que respecta a nuestra salud y tener un déficit de ellas puede producir enfermedades degenerativas y enfermedades de gravedad como el cáncer.

La relación entre las enzimas digestivas y el cáncer
Las enzimas proteolíticas favorecen las capacidades del sistema inmune y pueden romper las paredes de las células tumorales.

Cuando se consumen abundantes enzimas de tipo proteolítico por medio de la alimentación y sobre todo de la suplementación se puede lograr detener el cáncer.

Este tipo de enzimas digestivas destruyen la capa que protege a las células cancerígenas haciendo que estás queden mucho más vulnerables al sistema inmunológico. También se ha demostrado que el ayuno protege a las enzimas. Si no come, no producirá enzimas digestivas, lo que a su vez desencadenará la producción y actividad de las enzimas metabólicas para que proliferen.

Su funciones principales

Descomposición y digestión de los alimentos. Facilita la absorción de nutrientes. Repara tejidos, órganos y huesos. Estimula el cerebro. Proporciona energía. Mantiene la fortaleza del sistema inmune.

Se estima que necesitamos unas 50.000 enzimas para realizar todas estas funciones. El cuerpo produce enzimas especialmente a través del páncreas, aunque también mediante otras glándulas endocrinas.

Una vida saludable sería imposible sin estas enzimas. Sin ellas, el cuerpo es incapaz de funcionar correctamente y empieza a degenerarse. Es más, nuestra esperanza de vida desciende notablemente con el déficit de ellas.

La falta de enzimas en nuestra dieta está provocando que cada vez haya más trastornos. Y estos trastornos no son sólo alimenticios, ya que afectan a toda nuestra salud en general. Esto es porque todo alimento cocinado, irradiado, pasteurizado o procesado pierde todas sus enzimas naturales. Sólo la comida cruda contiene enzimas digestivas naturales.

La fruta o verdura recién recolectada pierde parte de sus enzimas y se deteriora en poco más de tres horas. Una fruta que todavía no ha madurado posee menos del 10% de las enzimas que tiene una fruta recién cosechada. Por tanto, con el paso de los años y debido a los métodos de recolección y conservación, estos alimentos poseen cada vez menos nutrientes.

Alimentos de temporada con enzimas
Kiwi, piña, uvas, papaya, mango, sandia, higos, miel ecológica, brócoli, remolacha, zanahoria, apio, algas marinas, nueces, semillas, germinados, etc.

Las enzimas proteolíticas, que ayudan en el desglose de aminoácidos
Enzimas amilolíticas, que sirven para degradar los carbohidratos y el almidón en el azúcar
Las enzimas lipolíticas, que ayudan en las moléculas de grasa
Estas son las categorías principales, pero también podemos clasificarlas en los siguientes tipos según su función y el lugar donde se encuentran normalmente:
Celulasa, que ayuda a degradar la celulosa de las fibras
Lactasa, útil en la digestión de los productos lácteos. Se encuentra en la levadura y en hongos
Invertasa, que convierte la sacarosa o azúcar común en glucosa y fructosa
Bromelina, que es un anti inflamatorio presente en frutas como la piña
Amiloglucosidasa, que ayuda a aumentar la intensidad en cualquier fermentación
Maltodextrina, cuya función es aportar energía a los músculos
• Proteasas ácidas, que son de ayuda en la digestión de proteínas
Papaína, presente en la fruta de la papaya y útil para las moléculas de proteína.

Las enzimas digestivas se han usado desde hace miles de años por su fuerza a la hora de ayudar en estos procesos de transformación. Hace cientos de años, empezaron a usarse para ayudar a curar enfermedades, heridas y tumores. Sus propiedades eran tan conocidas que ya en la cultura maya se usaban las hojas de papaya, ricas en la enzima papaína, para ayudar a curar las heridas.

Su utilidad conocida desde convertir la uva a ser vino o la harina que se convierta en pan.
Las enzimas pancreáticas son imprescindibles a la hora de generar hormonas y procesar todas las vitaminas y minerales.

Otra de sus virtudes surge cuando se consumen con el estómago vacío y pasan de ser enzimas digestivas a convertirse en enzimas metabólicas.

Algunos de sus beneficios son los siguientes, aunque hay que tener en cuenta que dependen mucho de la enzima:

Propiedades anti inflamatorias, muy útiles a la hora de combatir enfermedades como la artritis, la sinusitis o las alergias.
Reducir el dolor tras una sesión de ejercicio.
Ayudar a la desaparición de varices, hematomas y cardenales
Favorece la cicatrización y reduce la hinchazón de las heridas
Ayuda al sistema inmunológico con enfermedades como el resfriado o la gripe.
Ayuda a la eliminación de parásitos y bacterias muertas.
Fundamental en los tratamientos contra el cáncer.
Los tratamientos a base de enzimas son muy efectivos contra  las verrugas y los problemas dermatológicos.

Unos de los doctores que profundizó y dio a conocer la gran importancia de las enzimas, fue Hiromi Shinya, a través de su Best Seller: la enzima prodigiosa.

las enzimas digestivas son imprescindibles para una buena salud y una vida longeva

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