Los endulzantes artificiales provocan cáncer y otras enfermedades

Los endulzantes artificiales provocan cáncer y otras enfermedades

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Los endulzantes o edulcorantes artificiales fueron creados para sustituir el azúcar, y pronto se convirtieron en una ”falsa alternativa’’ para que supuestamente engordara menos. Estos aditivos incorporados como endulzantes artificiales imitan el sabor del dulce del azúcar, pero sin ninguna energía útil.
A día de hoy existen muchos endulzantes artificiales camuflados, que en algunos casos se encuentran en miles de productos comestibles que se almacenan en todos los supermercados o tiendas.

A pesar de su legalidad, en estos momentos decenas de sustancias son sospechosas por posiblemente perjudicar la salud. Aquí nombro algunos de los más conocidos y utilizados sustitutos peligrosos del azúcar que siguen siendo aptos para el consumo: sacarina (E-954), neotame, acesulfamo de potasio (E-950), aspartamo (E-951) y sucralosa (E-955)

En la actualidad, de los cinco endulzantes artificiales mencionados, la sucralosa y el aspartamo son los sustitutos más peligrosos y utilizados en una multitud de productos.
Estas sustancias pueden estar presentes en chicles, bollería industrial, batidos de proteína, bolsas de patatas, yogurt, helados, pasteles, mermeladas, alimentos precocinados, bebidas con gas, bebidas energéticas o zumos envasados, etc.

Según numerosos estudios, los endulzantes artificiales no son tan beneficiosos para la salud como nos han querido vender. Y aunque muchas de estas sustancias dulces que te pueden amargar la vida no tengan calorías, se asocian a la obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, síndrome metabólico, enfermedades autoinmunes y cáncer.

Sucralosa
Este aditivo relativamente novedoso se vende bajo el nombre de Splenda®. La sucralosa es básicamente sacarosa desnaturalizada. Su preparación consiste en tratar con cloro la sacarosa, cambiando químicamente la estructura de las moléculas de azúcar a través de la sustitución de tres grupos hidroxilo por tres átomos de cloro.

La pregunta es: ¿no es el cloro un carcinógeno? ¿Por qué permitiría la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) la utilización de sustancias tóxicas en nuestros alimentos y bebidas?

Pues bien, el cloro como sustancia comestible es un carcinógeno. Y sobre la otra pregunta, nadie ha dicho por qué la FDA aprobó su utilización.

No se han realizado estudios a largo plazo sobre los efectos de la sucralosa. Lo mismo sucedió con el tabaco hasta que fueron pasando las décadas.

Si la FDA no actúa y hace posible el necesario control y posible investigación, entonces no podremos conocer rápidamente sobre la seguridad de tales sustancias. Ni siquiera sabemos oficialmente si esta sustancia es mejor que la sacarosa o cualquier tipo de azúcar, pero lo que si sabemos después de conocer recientes estudios científicos; es el daño que puede causar en el organismo humano.

Aspartamo
Este aditivo se comercializa bajo los nombres Equal® o NutraSweet®. Existen miles de productos que utilizamos cotidianamente que contienen aspartamo. El yogurt, el pudín, los caramelos, sustitutos de azúcar para la mesa, por solo mencionar algunos.

La aprobación de este aditivo llegó gracias a la compañía Searle, la cual se estima que falsificaron los informes, y gracias también a los abogados que tenían buenas relaciones con las administraciones publicas, que retardaron los procedimientos legales.

Una vez que el estatuto de limitación expiró y el producto estuvo disponible para ser examinado nuevamente, surgieron muchas discrepancias entre los hallazgos reportados con anterioridad y los actuales.

Los consumidores habituales presentaron quejas sobre NutraSweet® hasta el punto de llegar a representar el 80% de todas las quejas sobre aditivos en los alimentos”; pero Betty Martini informó que la FDA todavía no ha tomado acción al respecto. A pesar de la falta de responsabilidad de la FDA, existen indicaciones de que este “endulzante” es tóxico. Según la Srta. Martini, en una publicación oficial de la Fuerza Aérea de los EE.UU. llamada Flying Safety, los pilotos eran alertados de no consumir aspartamo de forma excesiva, Ya que el polémico aspartamo ha sido investigado como una posible causa de tumores cerebrales, retardo mental, afecciones al nacer, epilepsia, enfermedad de Parkinson, fibromialgia y diabetes.

Cabe destacar que un reciente estudio llevado a cabo en la Universidad de Purdue (Indiana, EEUU) recoge el impacto negativo de los edulcorantes artificiales en la salud, incluso de los que no aportan calorías. El debate se reabre a raíz del artículo de opinión que publica la revista Trends in Endocrinology and Metabolism y firma Susan E. Swithers, la autora de la investigación.

Swithers sostiene que un consumo excesivo de edulcorantes artificiales podría causar problemas de metabolismo, cardíacos y de hipertensión e, incluso, producir ese temido efecto rebote de ganancia de peso. Al no contener glucosa, gran parte de la población da por hecho que los productos endulzados artificialmente son saludables y que ayudan a adelgazar.

Swithers compara las bebidas azucaradas, que se relacionan con la obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y síndrome metabólico con aquellas que contienen edulcorantes artificiales. Las últimas destacan por tener un elevadísimo dulzor y muy pocas calorías, pero también se asocian directamente a las patologías ya citadas. Los estudios en humanos demuestran que tomar una sola de estas bebidas al día aumenta de manera significativa el riesgo de problemas de salud.

Estudios científicos e investigaciones

Preventive Medicine, 1986

Este estudio examinó durante un año a casi 78 700 mujeres entre las edades de 50 a 69 años. El uso de endulzantes artificiales aumentó con el peso relativo, y las mujeres fueron significativamente más propensas a aumentar de peso, en comparación con las que no utilizaban endulzantes artificiales, independientemente de su peso inicial.

Physiology and Behavior, 1990

El aspartame tuvo un efecto dependiente del tiempo sobre el apetito “produciendo una disminución transitoria seguida por un aumento sostenido en las calificaciones de hambre”.

Journal of the American Dietetic Association, 1991

Un estudio sobre los endulzantes artificiales realizado con estudiantes universitarios, tampoco encontró evidencia de que el uso de endulzantes artificiales estuviera relacionado con una disminución en su consumo total de azúcar.

International Journal of Obesity and Metabolic Disorders, 2004

Este estudio de la Universidad de Purdue, encontró que las ratas alimentadas con líquidos endulzados artificialmente comieron más alimentos de alto contenido calórico que las ratas alimentadas con líquidos endulzados con alto contenido calórico.
Los investigadores creen que la experiencia de beber líquidos endulzados artificialmente interrumpió la capacidad natural de los animales para compensar las calorías de la comida.

Journal of the American College of Nutrition, 2005

Este estudio de dos años de duración en el que participaron 166 niños de edad escolar, descubrió que el consumo elevado de sodas de dieta se relacionó con un alto índice de masa corporal al final de las pruebas.

Yale Journal of Biology and Medicine, 2010

Esta revisión ofrece un resumen de la evidencia epidemiológica y experimental sobre los efectos de los endulzantes artificiales en el peso, y explica esos efectos en vista de la neurobiología de la recompensa de alimentos.

Más de 11 650 niños, entre las edades de 9 a 14 años, participaron en este estudio. Cada porción diaria de bebidas de dieta estuvo relacionada con un aumento de 0.16 kg/m2 en el BMI.

También demuestra la correlación entre el aumento del uso de endulzantes artificiales en los alimentos y bebidas, y el correspondiente incremento de la obesidad.

Trends in Endocrinology & Metabolism, 2013

Este informe destaca el hecho de que las personas que beben refrescos de cola sin azúcar en la dieta sufren exactamente los mismos problemas de salud que los que optan por los refrescos de cola regulares, tales como aumento excesivo de peso, diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular y derrames cerebrales.
Los investigadores especulan que el consumo frecuente de endulzantes artificiales puede inducir alteraciones metabólicas.

The Journal of Physiology, 2013

Este estudio demostró que su cuerpo no es engañado por el sabor dulce sin calorías, que es otra razón por la cual los endulzantes artificiales promueven la obesidad. Cuando consume algo dulce, su cerebro libera dopamina, que activa el centro cerebral de recompensas.
También, libera la leptina, una hormona que regula el apetito y eventualmente le informa al cerebro que está “lleno”, una vez que ha ingerido cierta cantidad de calorías.
Cuando consume algo con sabor dulce sin calorías, aun así el centro cerebral del placer se activa debido a la sensación dulce, sin embargo no hay nada que lo desactive, ya que no obtiene las calorías.
Básicamente, los endulzantes artificiales engañan al cuerpo al hacerle creer que recibirá calorías, pero cuando no las obtiene, su cuerpo sigue la indicación de que necesita más, lo cual ocasiona el antojo de carbohidratos.

PLOS One, 2014

Este estudio, en que se les proporcionó aspartamo a ratones, también encontró un mayor riesgo de intolerancia a la glucosa. Los animales que consumieron endulzantes artificiales resultaron con niveles elevados de propionato—los ácidos grasos de cadena corta involucrados en la producción de azúcar.
El consumo de endulzantes artificiales hizo que las bacterias intestinales produjeran propionato, que fue lo que generó los altos niveles de azúcar en la sangre.

LOS ENDULZANTES ARTIFICIALES DESTRUYEN EL MICROBIOMA INTESTINAL 

Los endulzantes artificiales destruyen el microbioma intestinal y mucho más.

Una revisión científica detallada sobre la sucralosa, publicada en Journal of Toxicology and Environmental Health también reveló una larga lista de problemas de seguridad, incluyendo toxicidad, daño en el ADN y alto potencial cancerígeno, cuando se utilizaba para cocinar.

Otro estudio relevante

(http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23633524/) en el que se demuestra que solamente la estimulación oral del dulzor puede hacer que nuestro cuerpo desencadene la liberación de insulina además de producir un ínfimo control del azúcar en sangre. Esto, supuestamente, es una explicación irrefutable de que los edulcorantes artificiales hacen que engordemos.

En cuanto a los refrescos sin azúcar como, por ejemplo, coca cola light o cero, mi recomendación es que lo consumas lo mínimo posible o lo elimines de tu dieta, ya que podría ser tu peor hábito.

Estudios científicos

Pepino MY, Tiemann CD, Patterson BW, Wice BM, Klein S. Sucralose Affects Glycemic and Hormonal Responses to an Oral Glucose Load. Diabetes Care. 2013 Apr 30. [Epub ahead of print]

Masuda K, Koizumi A, Nakajima K, Tanaka T, Abe K, Misaka T, Ishiguro M. Characterization of the modes of binding between human sweet taste receptor and low-molecular-weight sweet compounds. PLoS One. 2012;7(4):e35380.

Jang HJ, Kokrashvili Z, Theodorakis MJ, Carlson OD, Kim BJ, Zhou J, Kim HH, Xu X, Chan SL, Juhaszova M, Bernier M, Mosinger B, Margolskee RF, Egan JM. Gut-expressed gustducin and taste receptors regulate secretion of glucagon-like peptide-1. Proc Natl Acad Sci U S A. 2007 Sep 18;104(38):15069-74.

Margolskee RF, Dyer J, Kokrashvili Z, Salmon KS, Ilegems E, Daly K, Maillet EL, Ninomiya Y, Mosinger B, Shirazi-Beechey SP. T1R3 and gustducin in gut sense sugars to regulate expression of Na+-glucose cotransporter 1. Proc Natl Acad Sci U S A. 2007 Sep 18;104(38):15075-80.

 

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